LOS ODS, PACTOS MUNDIALES EN UNA GALAXIA NO MUY LEJANA

Si alguien te dice que en la galaxia hay un importante pacto que mira hacia el futuro para completar una hoja de ruta hacia la sostenibilidad en base a cinco focos (las personas, el mundo, la prosperidad, la paz y acuerdo) seguro que piensas que te están hablando de una película de ciencia ficción y te vendrá a la cabeza un extraño spin off que mezcla la Alianza Rebelde de Star Wars y la Federación Unida de Planetas de Star Trek, creando un tándem que se dedicarán  a hacer el bien a través del cosmos. 

 

Pero no, esto no es la sinopsis de ninguna película de fantasía utópica, aunque no nos vamos a engañar, suena bastante a aventura galáctica. Y tiene mucho de hazaña sideral pero lo más increíble es que es real y no hace falta irse al basto mundo del espacio ni a un cine para ver tal epopeya. Ocurre aquí abajo, en la Tierra. 

Hablamos de los ODS, conocidos también como Objetivos Mundiales aprobados por la Asamblea General de Naciones Unidas. 

ODS

Allá por el año 2015, en una reunión con los máximos dirigentes del mundo, se hizo la firme promesa de realizar una especie de vademécum del bien. Organismos internacionales, sector privado, sociedad civil y gobierno trabajando mano a mano para lograr una serie de retos de vital importancia que ríete tú de las 12 pruebas de Asterix y Obelix o los trabajos del mismísimo Hércules en su viaje por el Peloponeso y más allá. 

Pero encima, al contrario de estos héroes de  ficción, los ODS aumenta la apuesta y sus retos no son 12 sino 17. Y para hacerlo aún más apasionante, van y se ponen un deadline que termina en 2030. Casi nada. Esto a día de hoy, porque en un principio abarcaron menos propósitos, 8 para ser exactos. Incluso se les conocía por otras siglas, los ODM (Objetivos de Desarrollo del Milenio). Y el plazo que se impusieron fue 2015. No llegaron a cumplir al 100% sus metas pero sí que consiguieron algo impensable, que los países que se comprometieron en ese momento se pusieran de acuerdo en algo tan plausible como reducir la mortalidad infantil o lograr la enseñanza primaria universal.

Pero volviendo al presente de los ODS, la trascendentalidad de los temas que abordan ahora es de vital importancia. Los focos donde quieren poner el esfuerzo va desde erradicar el hambre y la pobreza, garantizar una buena salud para todos, educación inclusiva…y así hasta 17 desafíos (169 metas de alcance mundial) dentro de un plan de acción para todas las personas de este planeta. Una ambiciosa agenda cuya misión es cambiar el rumbo del mundo hacia un camino donde el desarrollo sea más próspero y sostenible sin dejar a nadie por el camino.

El poder de cada país no es el mismo por lo que tienen en cuenta el nivel de desarrollo de cada país, sus prioridades y circunstancias. Pero el objetivo es común y se mueven en tres ámbitos esenciales del desarrollo sostenible: el ámbito económico, social y ambiental, priorizando la lucha contra la pobreza y el hambre. 

El fin de dicha hoja de ruta es sin duda algo emocionante. Construir un planeta mejor para todos nosotros y las generaciones venideras es algo urgente por lo que el esfuerzo es digno de aplauso. Y estamos a menos de 9 años para ver los resultados de estas ambiciosas medidas por lo que pronto conoceremos los resultados de todos los acuerdos, cumbres y conferencias internacionales realizados desde sus inicios. 

Como ya ocurrió con los ODM, la meta o el éxito no se mide en si su alcance es íntegro. Ya solo el hecho de que todos los dirigentes del mundo se pongan de acuerdo en fijarse la misma meta, es todo un logro. Y siempre hay que fijarse un ideal para llegar a un hecho real.

Pero esta empresa de cambiar el mundo, de proteger el planeta y lograr que sea más justo y equitativo también la podemos desempeñar cada uno de nosotros. Tenemos que usar nuestra imaginación y creatividad y comprometernos con el cambio. Vivimos en un planeta de recursos finitos y dependemos de él para vivir por lo que este compromiso iniciado por las Naciones Unidas para con el planeta debería ser el compromiso de todos. 

Al ser 17 objetivos, tenemos muchas opciones de contribuir en mil maneras  diferentes, de hacer las cosas de otro modo y obtener mejores resultados.

En Lazzaro nos chifla la tecnología y hemos hecho de ésta nuestro caballo de batalla hacia un cambio a mejor. Es un ámbito en constante evolución, cada año aparecen nuevas cosas que nos asombran, o se mejoran y desarrollan las que ya existen para hacerlas más accesibles para todos. Es lo que más nos atrae, la magia de la ciencia y que los avances tecnológicos estén destinados a mejorar la calidad de vida de la gente para transformar la realidad hacia algo más especial y superior.

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